Con este, llevo 9 años de ejército. Habrá gente que diga que son pocos, otros dirán que son muchos. Pero si que puedo decir que los he disfrutado, no tanto como debiera, pero lo he hecho.
En unos días, por Boletín Oficial de Defensa se publicará mi cambio de especialidad, y con ello digo adiós al ejército como lo tengo en mente.
He pasado por el Ejército del Aire, y he visto sus particularidades... Las buenas y las malas, fue mi primer contacto con este gremio tan especial, tan extremista en todos los sentidos. Desde los sentimientos más nobles a los más rastreros, es como si en el ejército se potenciara todo.

He conocido a una hermanda de hombres y mujeres, que suelen estar hechos de otra pasta que la gente civil. Sobre todo los que se quedan.
Gente que, oculta sus sentimientos antes los suyos por intentar quitar preocupación cuando se van de misión o navegación. Gente que, pasa grandes jornadas de días o semanas sin saber lo que es un plato casero o dormir en una cama que sea más de 90 cm. Gente que, pasa sus horas bajo todo tipo de climatología, sin apenas protestar.
No son ni mejores ni peores que otras personas, ya que al fin y al cabo son de la misma naturaleza. Pero si que es cierto que este gremio que se cuenta por decenas de miles, se pueden mirar a los ojos, y saben lo que hay.
Como en todo siempre hay excepciones, y en este mundillo no va ser menos.
He pasado por la Armada, y he visto y vivido lo que es ser marinero. Marinero de guerra. Esa jornadas de 12 horas de trabajo con sus 12 de descanso partidas y repartidas, entre ocio, aseo, comer y finalmente si puedes, dormir.
He visto el Norte y Sur de Europa, Turquía y Túnez... Cada país, cada puerto con sus historias que tengo grabadas a fuego.
He navegado por el Mar del Norte, Bahía de Vizcaya, Mar del Alborán, Costa da Morte, Mar Báltico, el Adriático, etc, etc...
He vivido mar de fondo, gruesa e incluso arbolada...
Me separé de La Mar, y he despedido a mi fragata....
He servido a la Corona... Y no me arrepiento a pesar de los tiempos que corren.
He conocido al mejor binomio que alguien puede tener, el caballo, con todos sus nombres; Oder, Vándalo, Centro, Déficit, Bencilo, Iris, Debacle...He realizado una carga de caballería.
He sido parte del Arma de Caballería con todos sus valores, Compañerismo, Arrojo, Rápidez, Valentía...
He vivido los tiempos antes de la llegada de los carros de combate.
Ya, por último, he servido en la Unidad más antigua de Caballería el RCR Farnesio 12. Ahí he probado lo que es la Caballería moderna, y táctica de combate. He sabido lo que son maniobras, continuadas, pateadas, tablas de combate....
De aquí aprendí lo que es tener un binomio en el campo de batalla, que está siempre a tu lado. Para llevarte la mochila, para coger tu fusil. para ofrecerte agua, comida... Y consuelo antes las duras pateadas, frío o lluvia. Alguien al que puedes confiar tu espalda por que sabes que está ahí.
Tío, eres un grande...
Y aunque todo esto ha sonado como el final de Blade Runner "He visto cosas que..", sólo quería resaltar lo importante que ha sido para mi estar en la brecha de distintas unidades. Y ahora, voy a realizar una misión de apoyo, que no es menos importante, ya que sin ella. Los que están en la brecha no pueden continuar. Pero si voy añorar el estar "allí".
Esta ha sido una decisión, en parte, bastante difícil. Además de los profesionales y personales, también están los ideológicos... Pero estos me los guardo. Pero he de decir que se llevan peor.
Siempre he tenido una visión muy romántica de la milicia, muy del estilo que escribió Calderón de la Barca... Y muchas veces me he topado con la realidad, de que no siempre es así. Pero bueno, yo lo intento a mi escala de que así sea.
En unos días me iré a la Academia de Especialistas de Calatayud, y en nueve meses seré especialista. Preveo, que pocas entradas haré, ya que estaré, principalmente estudiando.
Un saludo.







